KINTO dotó a una inmobiliaria atrapada en un ERP sectorial de una capa agéntica que lee el ERP, muestra contrato por contrato el estado de cada documento y solo escribe cuando una persona aprueba.
Problema
Toda la operación (arriendos, facturación, tesorería, mantenimiento) vivía en un ERP inmobiliario con miles de servicios de API sin documentar, el sitio viejo se mantenía aparte del ERP y la atención por WhatsApp dependía de la oficina.
Señales
- Mercado: Recibe inmuebles en consignación de todo el país, pero su canal solo ofrecía su ciudad y perdía a quienes preguntaban por otras.
- Negocio: El sitio viejo y el ERP no coincidían.
- Experiencia de usuario: La gerencia necesitaba preguntarle al ERP en lenguaje natural en lugar de navegar menús.
- Atención al cliente: Algunas conversaciones del último año terminaban porque el inventario no tenía nada que coincidiera.
Cómo lo entendimos
- Inventario del ERP antes de automatizar nada: se catalogaron todas sus APIs y se depuró la autenticación real, error por error.
- Auditorías de solo lectura: cruce de contratos e inmuebles del ERP contra documentos guardados en correo, carpetas compartidas y archivos escaneados (con OCR), y contra el catálogo del sitio viejo. Resultado: un inventario verificable de contratos, inmuebles y sus documentos.
- Minería del historial de WhatsApp: más de cuatro años de conversaciones clasificadas con una taxonomía cerrada y notas de voz transcritas. Así lo que el equipo sabía quedó como hechos verificables.
- Medir antes de arreglar: cada mejora del panel se reprodujo primero con pruebas automáticas en navegador.
Qué construimos y por qué
- Capa agéntica sobre el ERP: herramienta de línea de comandos para agentes, en solo lectura por defecto, con operaciones curadas y errores que sugieren el siguiente paso. El ERP sigue siendo la fuente de verdad.
- Panel de cierre: muestra contrato por contrato el estado de cada documento; las escrituras al ERP pasan por una cola que una persona aprueba, con ensayo en seco, relectura y protección contra duplicados.
- Asistente interno conversacional con memoria por persona y permiso explícito para cualquier escritura.
- Agente de WhatsApp que informa inmuebles con fotos y precio oficial del ERP (sincronizado a diario), recibe reportes de daños, agenda visitas y escala a un asesor, con un monitoreo de salud que avisa cuando el canal no puede operar aunque «todo se vea en verde». El precio oficial «es ley».
- Sitio nuevo de inmuebles alimentado por el ERP, con mapa por inmueble, botón de WhatsApp con el inmueble prellenado, redirecciones basadas en datos de Search Console y un guardián que impide publicar un catálogo sin fotos.
- Rescate del sitio viejo: respaldo verificado y herramienta de revisión humana para decidir qué conservar del sitio viejo.
Por qué así: En una inmobiliaria el error caro es escribir mal en contabilidad o prometer un precio que no es: todo lo que se escribe pasa por una persona y todo lo que el agente afirma sale de datos autoritativos.
Transformación
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El cierre pasa por un panel con cola de aprobación, con ERP y libro coincidiendo documento a documento.
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El sitio de inmuebles se reconstruye desde el ERP en cada build, así que lo publicado sale de la fuente de verdad.
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El agente de WhatsApp salió a producción con el inventario real y dejó dos subproductos: una lista de barrios con demanda insatisfecha y un reporte de calidad de datos del catálogo.
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endpoints del ERP inventariados y curados para agentes: miles (medido)
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facturas de canon conciliadas ERP vs. libro: decenas, 100 % coincidentes (medido)
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historial de WhatsApp analizado: más de cien mil mensajes, más de cuatro años (medido)
Lo que aún no sabemos
- Impacto comercial del agente (visitas, conversión): todavía no hubo tráfico sostenido medible.
- Horas ahorradas en contabilidad: no se han cronometrado.